Durante la audiencia de este martes en el juicio seguido a los acusados por el Ministerio Público de corrupción administrativa desmantelada mediante la Operación Coral, el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional escuchó a la testigo Marioly Pérez Adames, esposa del imputado Kelman Santana Martínez, quien admitió que fue colocada como propietaria de un inmueble sin su consentimiento.

Se trata del apartamento B-4 del condominio Torre Elsa, ubicado en Gazcue, el cual, según declaró, fue puesto a su nombre sin ella tener conocimiento ni haber visitado nunca el lugar. Debido a esta situación, en 2022 ella y su esposo hicieron entrega voluntaria del inmueble al Ministerio Público, para su decomiso.

La investigación estableció que dicho apartamento fue adquirido en 2014 a través de la empresa COINPRO, pero el pago no fue realizado por Marioly ni por Kelman Santana, sino por el también imputado Julio Camilo de los Santos Viola, quien además adquirió otras dos unidades (A-3 y A-4) en el mismo condominio, utilizando como prestanombres a Manuel Alba Solano y Elida María Trinidad Santiago.

El Ministerio Público sostiene que se trató de una maniobra para ocultar la verdadera propiedad de los bienes, lo que se refuerza con el hecho de que la testigo declaró no saber dónde quedaba el apartamento, ni haber estado nunca en el mismo.