La Pastoral Penitenciaria de la Arquidiócesis de Santo Domingo trabaja con 17,000 internos de los más de 25,000 que tiene el sistema de reclusión del país para que tengan mejores condiciones de vida que les permitan reinsertarse en la sociedad.

El director de la entidad, sacerdote Wadner Familia, dijo que la labor se concentra en ejes esenciales aplicables fuera y dentro de los recintos de corrección como son prevención del delitoevangelización y capacitaciónsalud y educación.

"Nos ocupamos para que tengan buena salud, porque se le lleve a los hospitales cuando tengan algún tipo de urgencia. En cuanto a la alimentación y orientación familiar que muchas veces se necesita, porque muchos internos necesitan orientación y nosotros se las ofrecemos", explicó.

También los apoyan en las gestiones legales y para ello cuentan con un equipo que se encarga de dirigir los procesos. "Estamos ayudando a algunos internos que están ahí por una fianza pequeña que no han podido pagar y nosotros nos estamos encargando o le estamos ayudando en ese sentido", agregó.

El religioso afirmó que en el sistema penitenciario nacional no todo es bueno ni todo es malo, como muchos creen, ya que varios internos salen peor de lo que entraron. Sin embargo, señaló que eso depende más de la persona que del sistema, el cual intenta regenerarlos, aunque no puede obligarlos a cambiar.