El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) decidió mantener sin cambios sus tasas de interés, fijando en 5.25 % anual la de política monetaria (TPM), en 5.75 % la de facilidad permanente de expansión de liquidez (repos a un día) y la de depósitos remunerados (overnight) en 4.50 % anual.
Los principales elementos considerados para esta decisión, acordada en su reunión de política monetaria de mayo de 2026, fueron la recuperación gradual de la economía nacional y que las presiones inflacionarias recientes se asocian al choque de oferta negativo ante los mayores precios internacionales del petróleo.
Asimismo, se ponderó que las expectativas de inflación de mediano plazo permanecen ancladas a la meta del BCRD de 4.0 % ± 1.0 %, según indica una nota de prensa de la institución.
Para mitigar el impacto de mayores precios energéticos a nivel global, el Gobierno dominicano está implementando un programa de subsidios parciales a los combustibles y otros productos, así como asistencia social a la población vulnerable, a la vez que mantendría la ejecución prevista del gasto de capital, precisa.
Inflación elevada
Considerando los efectos del choque energético internacional, el sistema de pronósticos del BCRD indica que la inflación interanual podría mantenerse por encima del rango meta durante los próximos meses, retornando al rango objetivo en el cuarto trimestre del año, conforme se disipe el impacto de los mayores precios del petróleo.
Asimismo, las expectativas de inflación de mediano plazo de los agentes económicos se encuentran ancladas a la meta establecida en el Programa Monetario.
- Considerando el entorno volátil, el Banco Central ha estado gestionando activamente la liquidez del sistema financiero para que se mantenga en niveles adecuados, que contribuyan a tasas de interés bancarias estables.
En este contexto, señaló que el crédito privado en moneda nacional se expande en torno a 9 % interanual, consistente con el crecimiento del producto interno bruto (PIB) nominal.
Es importante resaltar que la economía dominicana cuenta con fuertes fundamentos, un sólido sistema financiero y un sector privado resiliente que, junto a las acciones coordinadas de política monetaria y fiscal, contribuirán a enfrentar el desafiante panorama que se ha generado por la crisis en Medio Oriente, puntualizó.






