El Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) informó la noche de este domingo que continúa profundizando el proceso de indagatoria del caso de la niña de siete años que falleció producto de la tortura a que fue sometida presuntamente a manos de sus tutores en el sector Los Guandules, en el Distrito Nacional.

Varios vecinos abordados en la calle respaldo Eugenio Perdomo #6, donde ocurrió el suceso, denunciaron que el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) no acudió al lugar, pese a que habría sido notificado de la situación de maltrato de la menor.

En respuesta a Diario Libre, en una consulta sobre el suceso, Conani informó que este caso no había sido reportado. Agregó que no obstante, continuarán profundizando en el proceso de indagatoriaConani indicó que más adelante ofrecerá otros detalles que resulten de las investigaciones.

Agentes de la Policía Nacional arrestaron la noche del sábado a Yokeiry Coronado de la Cruz (33 años) y a su compañero sentimental Jeider Montero Medina (36), señalados como responsables de la muerte de una niña de 7 años, identificada como Emailing Coronado, que estaba bajo su custodia, con quienes vivía en el segundo piso de una vivienda del sector Los Guandules, Distrito Nacional.

El acta preliminar de levantamiento de cadáver emitida por el médico legista establece como causa de muerte "maltrato infantil". El cuerpo de la menor presentaba golpes contusos, quemaduras y laceraciones múltiples en distintas partes.

Según el reporte preliminar de las autoridades, la madre biológica, Cauri Coronado, que reside en el municipio de Yamasá, provincia Monte Plata, le entregó la niña en custodia a su primaYokeiry Coronado de la Cruz (la señalada por la PN), hace aproximadamente cinco meses.

En la fase inicial de las investigaciones, agentes de Homicidios, en coordinación con el Ministerio Público, levantaron diversas evidencias, incluidas pruebas encontradas en teléfonos celulares. Vecinos informaron que en días previos advirtieron actitudes sospechosas, debido a que la tutora no permitía que nadie viera a la niña.