Dos de los primeros diez imputados en el caso de corrupción derivado de los allanamientos denominados por la fiscalía como Operación Lobo admitieron este martes su responsabilidad en los hechos que se les imputan, en el marco de la audiencia de medida de coerción que se conoce en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.
Se trata de Andrés Pacheco Valera, exencargado de seguridad de Edenorte, y Ramón Quezada Ortiz, quien formaba parte del equipo de seguridad de Edeeste.
La información la confirmó Mirna Ortiz, directora de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca).









