El informe que entregó el invierno pasado el departamento de analítica de los Diamondabcks a la gerencia remarcaba en negrita, con letras grandes y con carácter de urgencia que a Geraldo Perdomo había que atarlo lo antes posible para evitar que se encareciera los próximos tres años bajo control y se saliera del alcance.

Los primeros dos meses de la temporada no han hecho más que dar la razón a ese equipo de matemáticos, cuyo trabajo es encontrar respuestas en el océano de datos que genera cada turno, cada jugada.

Perdomo llega a la décima semana de la campaña como el cuarto mejor jugador de toda la MLB y segundo en la Liga Nacional medido por victorias sobre nivel reemplazo (WAR) en la versión de FanGraphs con 2.9. Solo Aaron Judge (4.6), Pete Crow-Armstrong (3.1) y Cal Raleigh (3.0) figuran por delante del quisqueyano.

En 2024, el torpedero completó sus primeros tres años de servicios e iba a ver saltar su salario de un millón de dólares el curso pasado a 2.5 millones en 2025. Pero en febrero se cerró una extensión que le asegura 45 MM para el tramo 2026-2029, un pacto con opciones e incentivos por desempeño que puede llegar hasta los 72 MM para 2031.