El resultado de alrededor de 20 años de trabajo como salonera para levantar su vivienda y negocio está a punto de desaparecer. El inminente colapso de su vivienda, producto del temblor de tierra de la semana pasada y las lluvias de Melissa, tienen a Candita Jiménez Moreta viviendo en un autobús junto a su hija, yerno y un sobrino.

Jiménez Moreta narró que, aunque el sismo del pasado lunes y las aguas del fenómeno meteorológico incidieron en las grietas que presenta su casa, donde también operaba su centro de belleza, fueron los trabajos realizados por el Estado para desalojar a los residentes de la Vieja Barquita lo que originó la situación que hoy sufre junto a otras 15 familias.

Indicó que además de ella, en la estructura, levantada en el sector El Maleconcito de Katanga, en Los MinaSanto Domingo Este, residían su hija y nietos, un sobrino y un inquilino.  El terreno comenzó a ceder y provocó grietas en las columnas y el piso de la edificación.

  • "Estamos durmiendo en el autobús porque me querían llevar para un albergue, pero yo tengo dos años que me dio una pequeña trombosis y no quiero llegar en depresión o coger una bacteria por ahí. Mejor me quedo aquí hasta que pueda resolver", declaró la mujer, que a pesar de su desgracia agradece el poder continuar con vida.

Dijo que pudo darse cuenta de que la vivienda estaba al punto del colapso el pasado viernes, alrededor de las 1 de la madrugada, dirigiéndose hacia la parte inferior de la casa para notificar a su hija de que abandonara la estructura junto con sus nietos.

"Yo cogí un préstamo en enero para poner mi salón ahí (un local contiguo a la vivienda), pero todo se me perdió. Ese era mi negocio. Ahora me quedé con la deuda, sin trabajo y sin casa", lamentó.