Donde antes se acumulaba basura, hoy se alza un colorido mural en honor a las 24 víctimas de Haina fallecidas en la tragedia de la discoteca Jet Set. La obra, impulsada por el artista autodidacta Jorge Alberto Candelario —conocido como Pipón—, ha llamado la atención de vecinos y visitantes del municipio.

Todo comenzó el Miércoles Santo, cuando Candelario, con cuatro galones de pintura donados, decidió actuar por impulso. Sin encargo ni patrocinio, se propuso rendir homenaje a "su gente", como él los llama, con una composición que combina símbolos de esperanza y elementos de la identidad local.

"No quise poner ´fallecidos´, para no entristecer más", explica. En su lugar, optó por la frase "En memoria de nuestra gente" y destacó en letras grandes el nombre del municipio.