Negocios de comida en la Autovía del Coral atraen parqueo vehicular peligroso

La imagen es recurrente: a unos seis kilómetros del peaje de Punta Cana por la Autovía del Coral, se observan camiones de carga parqueados justo frente a los negocios de venta de comida que operan en este punto de una de las vías más transitadas a nivel nacional.
Aunque para muchos choferes es solo una parada para comer o descansar, esta práctica representa un riesgo latente para quienes transitan por esta importante autopista.
Carros, camiones volteos, mezcladores de cemento (camiones trompo), patanas y vehículos de carga diversa —provenientes de la capital y otras localidades del país— se detienen en este tramo para sus conductores desayunar y almorzar, o simplemente tomar café y descansar brevemente antes de continuar su ruta hacia Punta Cana, donde deben suplir a comercios, hoteles y obras en desarrollo.

La práctica, aunque cotidiana, implica un alto riesgo para los demás conductores. "Uno viene a velocidad, y aunque hay luz, no siempre se distingue con claridad si un camión está parqueado parcialmente en la vía. Es un accidente esperando pasar", comenta Juan Mejía, transportista de la zona.
Aunque el área cuenta con alumbrado público funcional durante la noche, el peligro persiste, debido a que el flujo rápido de vehículos es incesante y la ausencia de lugares de aparcamientos es más que notoria.
Algunos de estos camiones incluso ocupan parte del carril de circulación, obligando a los conductores a maniobrar bruscamente.


