Cada semana, cientos de imputados deben firmar en los tribunales del país como parte de una medida de coerción que les permite enfrentar sus procesos en libertad. La presentación periódica se ha convertido en una alternativa clave a la prisión preventiva.

De acuerdo con el Código Procesal Penal (artículo 226), existen siete tipos de medidas de coerción, y la presentación periódica es una de las más leves. Su aplicación depende de varios factores.

Según explica la jueza de instrucción Yanibet Rivas, esta medida se impone cuando el hecho imputado no es grave y el imputado ofrece garantías mínimas de que se presentará durante el proceso.

"Se evalúa la gravedad del hecho, los presupuestos del ciudadano y se hace un análisis proporcional. No todo hecho da lugar a prisión preventiva", señala la magistrada.

La frecuencia con la que el imputado debe presentarse —cada 15 días, mensual o bimensual— la determina el juez según el caso. La presentación se realiza firmando en un libro en la fiscalía correspondiente, donde el acusado muestra su cédula y registra la fecha.