Una frágil tregua entre Irán e Israel se mantuvo en vigor el miércoles, con ambos bandos proclamando la victoria en el conflicto de dos semanas, pese a que un documento confidencial estadounidense publicado por la prensa planteó dudas sobre la eficacia de los bombardeos contra las instalaciones nucleares iraníes.

Desde las 07H45 GMT del martes no han resonado las alertas en Israel. En Irán, el ejército informó por última vez de ataques israelíes a las 05H30 GMT.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, proclamó el martes una "victoria histórica" contra su archirrival Irán, que también clamó "victoria" y reafirmó sus "derechos legítimos" de desarrollar un programa nuclear civil.

"Obtuvimos una victoria histórica", declaró Netanyahu en un discurso a la nación, horas después de empezar un frágil alto al fuego.

"Hemos aniquilado el proyecto nuclear iraní. Y si alguien en Irán intenta reconstruir[lo], actuaremos con la misma determinación, con la misma intensidad, para hacer fracasar cualquier intento", prometió.

Pero según un informe preliminar confidencial de la inteligencia estadounidense, cuyo contenido fue descrito a medios por fuentes cercanas al caso, los bombardeos a las instalaciones iraníes de Fordo, Natanz e Isfahán no habrían eliminado por completo las centrifugadoras o las reservas de uranio enriquecido iraníes.