En la nave de minoristas del Merca Santo Domingo coexisten en el mismo espacio las cocinas ardientes de varios comedores y toneladas de mercancías altamente inflamables. Ante la eventualidad de un incendio, disponen únicamente de 10 extintores dispersos en una estructura de 7,200 metros cuadrados.
Esta es la realidad de las seis naves restantes del mercado y de la que se quemó la tarde del domingo, con un saldo de pérdidas que se acercan a los mil millones de pesos.
El Merca Santo Domingo no cuenta con sistemas contra incendios que permitan detectar a tiempo el humo, encender alarmas o rociar agua, como obligan las normas para este tipo de estructuras.

















