En menos de un mes han sido sometidos ocho casos a la justicia y en la mayoría de estos se ha pedido prisión preventiva y se cumplen medidas de coerción

El vehículo que se accidentó con 18 indocumentados a bordo, en el que murieron 13 de ellos, incluyendo dos menores de edad, partió desde la frontera de Las Matas de Santa Cruz, de la provincia Montecristi, con destino a Santiago.

El fiscal titular de Valverde, Víctor Manuel Mejía, dijo que han identificado a cuatro de los 13 cuerpos que fueron recuperados del interior del vehículo, marca Toyota Runner, blanco, que cayó a un canal de agua.

Víctor Manuel Mejía dijo que “evidentemente estamos ante un caso de tráfico de indocumentado, por lo que estamos investigando el caso”.

El fiscal titular de Valverde indicó en menos de un mes, han sometido a la justicia unos ocho casos, y que en la mayoría de casos han pedido prisión preventiva, y que muchos de ellos están cumpliendo la coerción en diferentes cárceles de la región.

El representante del ministerio público en Valverde dijo que en esta provincia es muy recurrente el tráfico de indocumentados, por la ubicación geográfica.

Explicó que de las 18 personas que iban a bordo del vehículo, dos salieron a pedir ayuda, mientras tres aún siguen desaparecidos.

MEDIOS PARA EL NEGOCIO

 

Dijo que los contrabandistas de indocumentados utilizan motocicletas y vehículos, sobre todo unidades de alta gama, que en su mayoría son rentados.

El accidente ocurrió pasada las 11:00 de la noche del pasado domingo, en la comunidad de Peñuelas, del municipio de Esperanza, provincia Valverde

Sobeida de la Cruz, residente en la ciudad de Peñuelas, donde ocurrió la tragedia, aseguró que el mismo vehículo que se accidentó, en el que fallecieron 13 personas, fue visto dando tres viajes, lleno de indocumentados, el pasado sábado.

De la Cruz explicó que dos sobrevivientes llegaron al poblado para pedir auxilio, pero a su vuelta al lugar las 13 personas habían fallecido.

Los cuerpos de los fallecidos fueron trasladados al hospital Público de Mao, provincia Valverde y luego al Instituto de Ciencias Forenses de Santiago (Inacif), para practicarles los estudios de ley correspondiente. Mientras que aún no ha sido reclamado por su pariente.