Dos hombres jóvenes, padres de familia y productivos, perdieron la vida la mañana de ayer cuando el destino los juntó en una estación de combustibles de la avenida Charles de Gaulle, y, por una irracionalidad, se batieron a tiros.

Jhon Abenicio Rodríguez, de 27 años, y Santo Nicolás Camacho, de 47, salieron temprano de sus viviendas en Santo Domingo Norte a buscar el sustento de sus familias: Camacho, a hacer negocios con la venta de utensilios para el hogar en las provincias, y Rodríguez, a cumplir su misión de proteger y cuidar a ciudadanos y propiedades como policía.

Cuentan que el policía rozó la guagua de Camacho cuando ambos se disponían a abastecerse de combustible en la estación TotalEnergies Las Piñas, de la avenida Charles de Gaulle, en Santo Domingo Norte.

El padre del policía, Daniel Abenicio de Jesús, narra la versión que recogió en la escena: que el comerciante le disparó a su hijo, y este, desde el suelo, alcanzó a Camacho con varios disparos. Ambos cuerpos quedaron boca abajo en medio del olor a combustible y  de dos charcos de sangre.

De igual manera, estuvieron juntos, quizá al lado uno del otro, en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses, donde los cuerpos fueron llevados para las investigaciones de ley.