El patrón de grooming detrás del rapto y asesinato de Yostín

José Antonio Glass presuntamente aplicó conductas de acercamiento y manipulación conocidas como grooming para ganarse la confianza de Yostín, un niño de 10 años con una condición especial, antes de raptarlo, abusarlo sexualmente y asesinarlo.
Testigos señalan que el sospechoso habría planificado cuidadosamente su rutina para engañar al menor, mostrando un patrón de preparación deliberada que culminó en tragedia.
"Él hizo una rutina a su favor, parece que duró par de días estudiándolo", relató un pariente cercano, con profundo dolor, mientras esperaba los restos del niño a las afueras del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).

Según los familiares, el menor amaba el deporte y, en el día del suceso, Glass le habría ofrecido llevarlo a una cancha para jugar con su pelota, sin que nadie imaginara el desenlace fatal.
Los testimonios de los vecinos sobre la última vez que vieron a Yostín quedaron respaldados por cámaras de seguridad. En ellas se observa al niño aferrado a su pelota, vestido con un pantalón rojo y caminando al lado de José Antonio Glass.
Eran las mismas ropas que llevaba cuando la Policía encontró su cuerpo en una zona boscosa del sector Los Pinos, en Sabana Perdida, Santo Domingo Norte.
Glass fue la última persona vista con el menor. Había cumplido una condena de 15 años por abuso sexual contra un niño en 2009 y, pese a las insistentes preguntas, se negaba a revelar el paradero del pequeño. Finalmente, tras ser interrogado, condujo a los agentes hasta el lugar donde estaba el cadáver.
Su agresor será presentado en las próximas horas ante la Fiscalía de Atención Permanente de Santo Domingo Este para el conocimiento de medidas de coerción.


