La anemia falciforme, una lucha diaria que requiere más visibilidad y atención médica

La anemia falciforme es un trastorno hereditario de deformación de los glóbulos rojos que provoca una mala transportación de oxígeno y que puede desencadenar en accidentes cerebrovasculares, dolores óseos y en algunos casos una muerte prematura.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 5 % de la población mundial es portadora de genes causantes de hemoglobinopatías. Cada año nacen más de 330,000 niños afectados por hemoglobinopatías y el 83 % son casos de anemia falciforme, una de las enfermedades de la sangre más comunes del mundo.
- En el marco del Día Mundial de la Falcemia, conmemorado cada 19 de junio, la pediatra hematóloga Aris Adriana Ramírez llama a la sociedad y a las autoridades de salud a priorizar la concienciación, prevención y tratamiento oportuno de esta enfermedad hereditaria.
"La falcemia no es solo una condición médica, es una lucha diaria que afecta a niños, adolescentes y adultos, especialmente en comunidades con menos acceso a servicios de salud. Es fundamental crear conciencia sobre esta enfermedad, educar a la población sobre su naturaleza hereditaria y asegurar atención médica integral para quienes la padecen", expresó Ramírez.

La anemia falciforme, también conocida como drepanocitosis, se caracteriza por la presencia de glóbulos rojos deformes, en forma de hoz o media luna, que impiden una adecuada oxigenación de los tejidos y provocan intensas crisis de dolor, infecciones frecuentes y daño progresivo a los órganos.
"Cada diagnóstico temprano representa una oportunidad de mejorar la calidad de vida del paciente. El manejo adecuado incluye consultas periódicas con un pediatra hematólogo, vacunación especial, tratamiento preventivo de infecciones y educación familiar constante", indicó mediante una nota de prensa.


