La baja seguridad física en los bancos dominicanos facilita los asaltos

Los bancos dominicanos han invertido cientos de millones de dólares en sistemas de protección altamente sofisticados contra los ataques cibernéticos, y sin embargo, son muy vulnerables ante los asaltos, como han demostrado dos hechos recientes y otros anteriores. El acceso a los locales bancarios en el país es sumamente fácil y la protección física se reduce a guardianes pobremente armados y con poca capacidad de disuasión.
Italia implementó un sistema de seguridad en el acceso a los bancos conocido como el "Antischiuma" o sistema de "cápsulas de seguridad". Este sistema consiste en una serie de medidas y dispositivos diseñados para prevenir los robos en bancos, entre ellos:
- Puertas blindadas: Estas puertas están diseñadas para resistir ataques físicos y mantener la integridad de la entrada del banco.
- Cámaras de vigilancia: Instaladas tanto en el exterior como en el interior del banco, permiten la monitorización continua de las áreas sensibles.
- Sistema de acceso controlado: Los clientes deben pasar por una serie de puertas controladas electrónicamente, que se abren y cierran de forma secuencial para evitar el ingreso simultáneo de varias personas.
- Detectores de metal y explosivos: Estos dispositivos se utilizan para identificar cualquier objeto metálico o explosivo que una persona pueda intentar introducir al banco.
- Cápsulas de Seguridad: También conocidas como "buzones de seguridad", estas cápsulas actúan como una esclusa de seguridad, permitiendo el ingreso de una persona a la vez y bloqueando automáticamente si se detecta una amenaza.
- Botones de Pánico: Los empleados del banco tienen acceso a botones de pánico que, al ser presionados, alertan a las fuerzas de seguridad sobre un posible robo en curso.
Estas medidas combinadas han contribuido significativamente a reducir el número de asaltos bancarios en Italia, donde, al igual que en la mayoría de los países de la Unión Europea, no hay guardianes en las puertas y la interacción entre clientes y cajeros se realiza sin barreras adicionales de seguridad.


