El tribunal ordenó su evaluación médica y la designación de un traductor, pero las disposiciones fueron aplazadas una y otra vez. La evaluación psicológica no llegó sino hasta el 22 de mayo –las autoridades argumentan que en esa fecha se logró obtener un acercamiento que permitió evaluarla y hablar con ella. La evaluación psiquiátrica se realizó finalmente el 17 de junio, luego de que se confirmara su verdadera identidad mediante reconocimiento facial. Ese mismo día fue trasladada al área de mujeres y recibió medicación antipsicótica, según la versión oficial. Apenas seis días después, el 23 de junio, la encontraron sin vida en su celda.
Aunque las autoridades afirman que recibió atención médica y no presentaba signos de violencia, el hecho de que su cuerpo permaneciera sin ser oficialmente levantado hasta el 27 de junio generó suspicacias. La madre de Hulett, quien la describe como "una joven amable, inteligente y con historial clínico desde los 14 años", solicitará una segunda autopsia, dijo Sánchez, en conversación con Diario Libre, quien ha establecido contacto con ella y ha asumido su representación legal.
Migración, por su parte, defiende sus acciones, asegura que siguió los protocolos y niega que haya existido negligencia o abuso. El reporte final del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) aún está pendiente y se espera que sea clave en la audiencia de hoy, donde se buscará esclarecer lo ocurrido y determinar si hubo responsabilidad institucional. Con la autopsia se establecería otras versiones del caso: la supuesta violación de Hulet durante su detención y la causa de su muerte. Una versión afirma que sufrió un ataque de asma.
Inconsistencias en el caso
Las autoridades dicen que Ellen se identificó como "hombre" y se comportaba como tal, por lo que fue enviada al área masculina del centro de detención. Aunque la joven estaba en transición de género y usaba un nombre distinto ("Ezri Hajune"), su apariencia física —cabello largo, rasgos femeninos— y comportamiento errático deberían haber motivado una evaluación más profunda desde el inicio.
El tribunal ordenó, desde el 14 de mayo, su traslado para atención médica, una evaluación psiquiátrica y la designación de un traductor. Las autoridades no cumplieron con estas medidas en los plazos requeridos. La evaluación psiquiátrica externa se realizó más de un mes después, el 17 de junio, apenas seis días antes de su muerte.
Durante semanas, la joven permaneció sin diagnóstico ni tratamiento especializado, en un entorno inadecuado y sin poder comunicarse adecuadamente.
La DGM notificó que Hulett murió el 23 de junio. Sin embargo, la certificación tiene fecha del 27 de junio. ¿Por qué los cuatro días de diferencia?, es una de las preguntas que lanza Sánchez y forma parte de las interrogantes pendientes de respuestas y precisiones que no han sido aclaradas. Podría tratarse de un error administrativo, pero también sugiere negligencia en la cadena de custodia o encubrimiento.
Además, Migración tardó más de dos meses en identificar oficialmente a Ellen como ciudadana estadounidense, pese a que hablaba inglés y sus escritos lo indicaban. Y fue solo tras aplicar reconocimiento facial el 17 de junio —91 días después de su ingreso al país— que se confirmó su identidad. Hasta entonces, las autoridades alegaban no saber si era rusa, ucraniana o asiática. Esta demora impidió activar mecanismos consulares y de protección internacional que podrían haber cambiado el desenlace.
El rol del activista Carlos Sánchez
Carlos Sánchez Díaz, abogado y coordinador del Comité de los Derechos Humanos de San Cristóbal, desempeñó un papel central en la visibilización del caso de Ellen Frances Hulett y en los intentos por garantizarle asistencia médica y protección legal.
Su intervención comenzó el 10 de mayo, cuando fue alertado por varios detenidos del centro de retención de Haina sobre la presencia de una joven extranjera en condiciones preocupantes, recluida en el pabellón de hombres. Ante la falta de información clara sobre su identidad y situación legal, Sánchez decidió incluirla en un recurso de habeas corpus colectivo presentado el 14 de mayo, en el que solicitó su liberación por razones humanitarias y pidió que se le garantizara atención médica, evaluación psiquiátrica y un traductor.
Además de los trámites legales, Carlos Sánchez documentó el caso con fotografías y videos suministrados por otros internos, en los que se observaba el deterioro físico y emocional de Hulett, y denunció públicamente que las órdenes judiciales no estaban siendo cumplidas por la Dirección General de Migración. Fue quien presionó ante el tribunal para que se aceleraran las evaluaciones médicas y quien mantuvo el contacto con el tribunal durante las sucesivas audiencias. También fue clave en el proceso de identificación de Ellen, ya que fue a través de los datos que logró obtener —como el nombre "Ezri Hajune"— que se pudo avanzar en su reconocimiento.
Visita del defensor del pueblo, Pablo Ulloa
El defensor del pueblo, Pablo Ulloa, realizó ayer una inspección especial en el Centro de Detención Migratoria de Haina, por el fallecimiento de Hajiune en el recinto.
En una nota de prensa se indicó que la inspección se llevó a cabo en cumplimiento con la Ley 19-01 que ordena al defensor del pueblo a proteger los derechos fundamentales de las personas. Ulloa se hizo acompañar por el segundo adjunto, Darío Nin; el secretario general, Harold Modesto; y un equipo técnico multidisciplinario.
Durante la jornada, la comisión verificó las condiciones físicas del establecimiento, los protocolos de atención médica y de seguridad, así como las circunstancias que rodearon el suceso.
En el marco de la visita, las autoridades de la Dirección General de Migración (DGM), encabezada por su titular, el vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester, informaron que la ciudadana fallecida presentaba aparentes condiciones de problemas de salud mental y que había sido detenida a finales de abril en la región este del país por miembros de la Policía Turística.