La OTAN cumple 75 años con un llamado a la unidad transatlántica

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) celebró este jueves los 75 años desde su fundación, con una ceremonia en Bruselas que incluyó un llamado a la unidad transatlántica, una de las principales preocupaciones de la alianza.
En la sede de la OTAN, en la capital belga, los ministros de Relaciones Exteriores de los 32 países pronunciaron breves discursos, cortaron un pastel y celebraron los logros de la poderosa alianza militar pero sin olvidar las amenazas que la acechan.
En su discurso por el aniversario, el secretario general de al alianza, el noruego Jens Stoltenberg, se refirió a una de esas preocupaciones, referida a un distanciamiento entre Europa y Estados Unidos en materia de Defensa y seguridad.

«No creo en Estados Unidos en solitario, de la misma forma en que no creo en una Europa en solitario. Creo en Estados Unidos y Europa juntos en la OTAN, porque juntos somos más fuertes y estamos más seguros», dijo.
En su visión, Europa «precisa de Estados Unidos para su seguridad.
Pero Estados Unidos, agregó Stoltenberg, «también precisa de Europa», porque los países europeos aportan «una vasta red de inteligencia y una influencia diplomática única, que amplifica el poderío estadounidense».
«A través de la OTAN, Estados Unidos tiene más amigos y más aliados que cualquier otro gran poder en el mundo», apuntó.
Un eventual retorno de Donald Trump a la presidencia estadounidense es una de las grandes incertidumbres que planean sobre la poderosa alianza militar, además de la prolongada guerra en Ucrania.
La guerra de Rusia contra Ucrania marcó un antes y un después para la OTAN, una organización que Stoltenberg definió como «la más poderosa, duradera y exitosa alianza de la historia».
Ese conflicto hizo que la OTAN dejara de lado sus divisiones, cerrara filas del lado de Ucrania, sumara dos países más al bloque (Suecia y Finlandia) y fortaleciera su flanco oriental, más próximo de Rusia.
Los países de la alianza ya han enviado a Kiev decenas de miles de millones de dólares en ayuda en equipos militares y armas.
Sin embargo, el aporte de la OTAN, especialmente el proveniente de Estados Unidos, ha perdido impulso, lo que ha hecho que las fuerzas ucranianas se hayan colocado a la defensiva en el frente de combate.
Ante ese escenario, Stoltenberg impulsa la creación de un gigantesco fondo de 100.000 millones de euros (unos 108.000 millones de dólares) en los próximos cinco años para garantizar el apoyo a Ucrania.
Stoltenberg también presiona para que la OTAN como organización participe más directamente en la coordinación de las entregas de los equipos militares a las fuerzas ucranianas.


