Con estas nuevas reglas, el conglomerado europeo busca comprometerse a reducir la deforestación de los bosques producto de la agropecuaria intensiva, lo que ha planteado un nuevo reto para el comercio internacional, que busca cómo cumplir con estos nuevos requisitos.
La República Dominicana cuenta con unas 40 empresas exportadoras de cacao.
Estas compañías han sido clave para el envío de poco más de 43,000 toneladas de cacao hacia la Unión Europea en lo que va de este 2024, una cantidad que Conacado afirma ha podido exportarse sin mayores inconvenientes y de manera más ágil, dada la alta demanda del cacao en el mundo.
Cómo va a funcionar
El artículo 3 del Reglamento 1115 establece que "no se introducirán en el mercado, comercializarán ni exportarán" materias primas y derivados de cacao, café, ganado bovino, palma aceitera, caucho, soya y madera.
Esto, a menos que demuestren estar libres de deforestación, que hayan sido producidos con la legislación pertinente del país de origen y que estén amparados por una declaración de diligencia debida.
Con esta normativa, la Unión Europea busca elevar los estándares comerciales conforme a los compromisos medioambientales asumidos, estudiando el cumplimiento del reglamento caso por caso.
"Nunca va a haber una prohibición de un producto a un país; (…). No estamos hablando de una declaración país ni de (exigir) un certificado que sirva para todo. Esto funcionará envío por envío, finca por finca", insistió Araque.
La ventaja del cacao dominicano
Se considerarán "libres de deforestación" todas las tierras que no hayan sido depredadas por la actividad humana después del 31 de diciembre del 2020, lo que podría suponer una ventaja para el cacao dominicano, un rubro tradicionalmente sembrado bajo la sombra de otros árboles.
"Por suerte, el cacao dominicano se produce bajo sistema agroforestal; es parte del bosque. Esto reduce los riesgos que pueda tener, y estamos entre los países de menor riesgo", manifestó, tras agregar que por eso cree que el sector cacaotero podrá seguir exportando sin problemas después del 2025.
Contar con el listado de los productores que han aportado la materia prima en cada contenedor es, junto a la georreferenciación, algunas de las vías en que las empresas podrán evaluar el nivel de riesgo de su mercancía. "Si no hay problemas, pasa. Si hay problemas, se detiene", acotó.
Araque confirmó que la toma de imágenes satelitales (y su comparación en el tiempo) también sería un recurso válido para sustentar que las plantaciones de cacao dominicano están libres de degradación forestal.
El reglamento insta a los operadores a asegurarse de que sus mercancías mitiguen el riesgo de ser detenidas en los puertos europeos, tanto a través de la solicitud de información adicional, como a través de la ejecución de estudios o auditorías independientes.
La evaluación de riesgo deberá ser revisada cada año, y el registro de las declaraciones de diligencia debida debe ser mantenido durante cinco años a partir de la fecha de su presentación a los sistemas de información europeos, una medida que aplica tanto para los grandes operadores como para las pymes.