"Queremos justicia": el clamor de una comunidad dolida por el asesinato del niño Yustín Peralta

La comunidad del barrio Puerto Rico, en el sector Los Mina, Santo Domingo Este, despidió este lunes entre lágrimas, gritos de indignación y llamados de justicia al niño Yustín Peralta, de 10 años, quien fue víctima de rapto, abuso sexual y asesinato.
El sepelio se realizó en el cementerio San Vicente de Paúl, donde decenas de residentes del sector se congregaron para acompañar a la familia y exigir respuestas ante la tragedia. Algunos llegaron en motocicletas, otros en guaguas y muchos a pie, todos con un mismo sentir: dolor e impotencia.
"¡Queremos justicia, queremos justicia!", coreaban al unísono los presentes, mientras los rostros evidenciaban la mezcla de tristeza y rabia por el crimen que ha estremecido a la comunidad.

"Yo estoy destrozada. Tengo hijos, tengo sobrinos, y ver la forma en que él lo hizo… lo engañó, se lo llevó. Los videos están ahí", expresó Mélida Pérez, vecina cercana de la familia, quien aseguró haber conocido a Yustín desde que nació.
Pérez relató que este hecho ha dejado una herida profunda en todo el sector.
"Todo el mundo está triste. Era un niño bueno, inocente, que estaba en su escuela… no merecía esto", dijo con voz quebrada.
Rafael Pérez, otro residente del barrio, confesó que desde que ocurrió la tragedia no ha podido conciliar el sueño.
"Llevo dos días sin dormir. Ese niño era muy querido aquí. Todo el mundo lo cuidaba", afirmó.
En cuanto al presunto agresor, José Antonio Glass, los comunitarios aseguran que no era conocido en el sector.
"Nunca lo habíamos visto por aquí, y vino a hacer esto… una desgracia contra un niño que no pudo defenderse", lamentó Pérez.
Durante el sepelio, Mayelin Peralta, madre del menor, se mantenía sentada frente al panteón donde reposan los restos de su hijo, con la mirada fija en el lugar y sin dejar de llorar.


