Tribunal de Tránsito condena a conductor que atropelló y mató un adolescente

El Ministerio Público logró la sentencia tras destruir todas las pruebas documentales, testimoniales y periciales presentadas por la defensa técnica del conductor.
El tribunal, además, impuso condenas en materia civil, ordenando a Guzmán Valdez y al tercer civil demandado, Plutarco Pérez, a saldar una indemnización moral de 3 millones de pesos cada uno, a favor de las víctimas, la periodista y compositora Miriam Cruz García y Manuel Mercado, padres del estudiante y novel deportista Imanol.
La Fiscalía de Santiago, representada por el fiscal Ramón Ambiorix Valdez Hilario imputó contra Guzmán Valdez cargos por violación a los artículos 216, 217, 220, 222 numerales 1 y 3; 303 numeral 5, y 310 de la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.
«Sobre todo, el artículo 222, numeral 3, fue fundamental para sustentar nuestra teoría, ya que la Ley específica y establece la responsabilidad del conductor en cuidar al peatón, un elemento que el condenado pasó por alto, demostrando su alta responsabilidad e imprudencia frente al volante», reflexionó el litigante de la Fiscalía de Santiago.
El conjunto de pruebas presentadas por el órgano acusador incluye el testimonio del testigo José Ramón Cruz, quien estableció en detalles el nivel de velocidad al que conducía el condenado, «sin dar tiempo a nada, y, sobre todo, que dejó al adolescente abandonado en la pista», luego de estremecer su cuerpo con su automóvil, un Porche modelo Panamera, color negro, que no contaba con la póliza del seguro al día.
La Fiscalía depositó pruebas de que Guzmán Valdez posee varios registros por infracciones de tránsito, incluyendo cruzar la luz roja del semáforo, conducir sin placa y exceder el límite de velocidad, «todo ello fue evidencia de una reiterada conducta imprudente y temeraria del conductor al frente del volante», establece la Fiscalía de Santiago.
El accidente ocurrió alrededor de las 9:30 de la mañana del jueves 18 de agosto del 2022, cuando la víctima se dirigía a sus prácticas de béisbol.


